musica con sentimiento

lunes, 30 de junio de 2014

ON capitulo 1

capitulo 1

CAPITULO 1:

—No puedo casarme.
Fue la tercera proclamación audaz de candela  en el día de su boda. La primera había sorprendido a sus damas de honor. No era exactamente lo que querías escuchar a una novia decir dos horas antes de su boda. La segunda había causado una leve alarma. Nadie siquiera miró en dirección a Candela después de su tercer grito de pánico.
—Por supuesto que te vas a casar. —No puse mucho esfuerzo en convencerla. De todas las damas de honor, y había siete de nosotras, yo era la de menos probabilidades de otorgar las virtudes del compromiso—. No me puse este vestido para nada. Además, amas a Agustin.
Candela hizo una sonrisa valiente. Sus dientes perfectamente rectos, alarmantemente blancos, aparecieron sobre su piel excesivamente bronceada.
—Tienes razón. Amo a Agustin. Y él me ama. ¿Cierto?
—Cierto —respondieron juntas las siete damas.
Revisé mi reflejo en el espejo y escondí un mechón de pelo oscuro. No había mucho que pudiera hacer con la mirada distante en mis ojos, pero traté de forzar una sonrisa en mi cara. La dama de honor de Candela, Mery, atrapó mi expresión de dolor.
—Bodas, ¿eh? —dijo con una sonrisa simpática.
—Sí.
No conocía muy bien a otros amigos de Candela. Todos habían estado en la misma hermandad de mujeres en la universidad, y yo sólo las conocí un par de semanas antes, en la despedida de soltera. Candela  y yo nos conocíamos desde que teníamos tres años. Habíamos estado cerca durante algunos años, y luego nos distanciamos en la secundaria. Después de apenas hablar en absoluto durante la universidad,Candela me había contactado a través del correo electrónico, y habíamos estado manteniendo una amistad desde entonces. Cuando ella se había comprometido hace dieciséis meses, nadie había estado más sorprendido que yo cuando me llamaron a las “Grandes Ligas”, también conocida como la fiesta de boda McCourt-Carlson. Merry seguía mirándome en el espejo y yo sabía lo que venía después.
—No te preocupes —dijo con un guiño—. Vas a encontrar a alguien pronto.
Era mi primera ofrenda de consuelo del día. No sería la última. ¿He mencionado que todas las otras damas de honor estaban casadas o comprometidas? Yo, por otra parte, estaba felizmente sola. Pero la gente en relaciones no parece pensar que es posible. Estaban desconcertados por la idea de que alguien fuese feliz por su cuenta. ¿La felicidad sólo venía en parejas? Le devolví la sonrisa condescendiente, todo para no rodar los ojos. Candela había estado ocupada quejándose con su larga cola, pero ahora su atención estaba puesta en mí.
—Agustin tiene algunos amigos calientes, Lali. Y algunos de ellos están incluso solteros.
Genial —murmuré. Todas las damas de honor estaban mirándome ahora. De repente, era el fenómeno en exhibición de un circo, también conocida como la chica soltera en una boda.
—Cande tiene razón —dijo Merry. Ella se había puesto sus tacones y ahora se cernía por lo menos tres pulgadas por encima de mí—. ¿Qué hay de ese chico? El rico.
—Lanzani. Juan Pedro Lanzani, pero los chicos siempre lo llaman por su apellido. —La mirada de pánico de Cande había desaparecido. Había sido reemplazada por su mirada intrigante—. Esa es una idea brillante, Mel.
—No, gracias. No quiero establecerme con uno de los amigos ricos de Agustin. Sin embargo, gracias. —No quería parecer ingrata, pero había conocido algunos de los amigos de Agustin en la cena de ensayo y no eran exactamente mi tipo.
—Vas a cambiar de opinión cuando lo veas —dijo Merry con una mirada de complicidad—. Si pensara en tener una oportunidad con Lanzani… vamos a decir que mi marido tendría una seria competencia.
—Lanzani es dueño de su propio negocio —explicó Cande—. Tiene 35 años, muy inteligente. Repugnantemente guapo. Ustedes dos tendrían bebés hermosos.
—Incluso si estuviese buscando conectar con alguien esta noche, definitivamente no estoy pensando tener bebés de nadie. —Tenía suficientes problemas en mi vida sin añadir un feto y un papá rico en la mezcla.
—¡Damas! —La puerta de la suite nupcial se abrió con un gran estruendo. La planificadora de bodas de Candela era un agotado desastre—. El tiempo ha llegado.
Hora del espectáculo. Ahora, la atención podrá volver a su legítimo lugar: Candela.A medida que la ceremonia comenzaba, estaba claro que el verdadero propósito de Candela en la vida era ser una novia. Ella se veía espectacular en su vestido y disfrutaba de las miradas de los asistentes boquiabiertos. El cuento de hadas de Candela era mi peor pesadilla. Fui la primero por el pasillo, y me las arreglé para empezar a caminar por la alfombra que había sido puesta sobre la arena, presumiblemente para que fuese más fácil para nosotros caminar. La primera vez que Candela me había dicho que iba a tener una boda en la playa, estaba emocionada por la perspectiva. Unos pocos días de playa y sol sonaban como una gran idea. Pero caminar en la arena con tacones de ocho centímetros era casi la peor idea que nadie hubiese tenido nunca. En medio de los fuertes sobresaltos de la audiencia, un rápido espectador consiguió agarrar mi brazo y evitar que me cayera por completo.
Me volví para agradecer a mi salvador, pero las palabras se quedaron atrapadas en mi garganta mientras miraba a los ojos más increíbles que jamás había visto. Eran tan azules como el telón de fondo del océano y desconcertantemente fríos.
—¿Estás bien? —preguntó su dueño, su voz suave y profunda. Fue entonces que me di cuenta de que el resto de él, y fue difícil apartar la mirada. Pero tenía una boda entera esperando por mí por el pasillo, así que rápidamente recobré la compostura.
—Sí. Gracias. —Tiré mi pelo sobre mi hombro y levanté la barbilla, decidida a enfrentar mi casi fatal caída.
La abuela de Cande me dio una sonrisa alentadora. Cuando llegué al final del pasillo, pensé en seguir directamente al océano y alejarme nadando. Pero soy una nadadora bastante mala, así que planté mis pies en la arena y mantuve los ojos fijos en la distancia Ninguna de las otras damas tuvo mis problemas de alfombra, y Lana fue capaz de caminar fácilmente, incluso con su abultado vestido. En algún momento durante el discurso de apertura del ministro, me di cuenta del camarógrafo y sabía que mi incidente había sido preservado para la posteridad. Genial.
No es necesario decir que fui la primera persona en el bar abierto durante la hora del cóctel. El espeluznante tío de Cande dejó que sus ojos vagaran lentamente sobre mi cuerpo mientras decía:
— Así que no tienes una cita tampoco, ¿eh? —Ordené otro trago.
Mantuve un perfil bajo durante la cena, rellenando la copa de champán tanto como fuera posible, evitando el contacto visual y la conversación incómoda con los extraños sentados en mi mesa. El resto de la fiesta nupcial estaba sentada estratégicamente al lado de la novia y el novio, pero Candela había explicado que mi estado solitario afectaría negativamente a la estética de la sala creando un número impar en la mesa. Supongo que debería haberme sentido ofendida, pero la degradación de mesa me venía muy bien.
—¿Sabes si han abierto el bar de nuevo? —Finalmente desistí y hablé con el hombre a mi izquierda. De las presentaciones que todos habían hecho cuando nos sentamos a cenar, sabía que su nombre era Harry y trabajaba con Agustin. Por haberme sentado a su lado durante la última hora, sabía que respiraba fuerte y le gustaba mirar a mi pecho.
—Puedo comprobarlo por ti —ofreció, un poco demasiado ansiosamente.
Estaba bastante segura de que Candela nos había colocado deliberadamente cerca. Uno de nosotros era una mujer soltera supuestamente desesperada, y otro era un hombre que se sentía atraído por las mujeres. Era un partido perfecto.

—Creo que vi a algunas personas caminando con bebidas frescas.
—Perfecto. Pero voy a conseguirlas yo misma, gracias. Necesito estirar las piernas. —Hice flexionar mis piernas y los ojos de Harry se quedaron demasiado tiempo en ellas. Me di cuenta de que estaba a punto de sugerir que él me acompañara, así que salí corriendo tan rápido como mis tacones me llevaran en dirección a la barra—. Whiskey —dije, sonriendo amablemente al lindo camarero. Probablemente era cinco años más joven que yo, pero eso no significaba que no podía coquetear un poco—. ¿Estás teniendo una buena noche?
—Sí, señora —respondió él mientras me entregaba mi bebida. Lo admito eso dolió.
—Simplemente no estás teniendo un buen día.
Reconocí la sedosa voz y mi mano se apretó alrededor de la copa.
—Tienes una habilidad especial para atestiguar mis mejores momentos —dije. No levanté la vista mientras tomaba un largo trago.
—¿Tiene un nombre, o debo llamarle señora? —Se giró hacia el camarero—. Whiskey sólo, por favor.
—Puedes llamarme señora, pero vas a llevar mi bebida si lo haces. —Me volví hacia él con una sonrisa en mi cara—. Si prefieres no mojarte, puedes llamarme Lali.
—Lanzani.
—Huh —dije mientras tomaba su mano extendida. El reloj de plata alrededor de su muñeca probablemente costara más que mi auto.
—¿Huh? —Lanzani ladeó su atractiva cabeza y me dio una sonrisa burlona.

—Lo siento. Nada. —Internamente yo estaba pensando en lo sorprendente que cade y Mel habían tenido razón. Sin duda, tendríamos hijos hermosos, asumiendo que ellos fueran bendecidos con sus genes—. ¿Lanzani? ¿Sólo un nombre? ¿Al igual que Madonna o Cher?
La sonrisa de Lanzani se hizo más grande.
—Soy más como Madonna que como Cher, diría yo. —Cuando levantó su whisky a sus labios traté de no pensar en cómo que se sentirían contra mi piel. Como si pudiera leer mi mente, arqueó una ceja ligeramente—. La mayoría de la gente me llama Lanzni. Puedes llamarme por mi nombre si lo deseas. Juan Pedro.
—¿Qué hay de Juan o Pedro? Creo que podría preferir Peter en realidad. —Tan pronto como el último salió de mis labios me di cuenta del doble sentido. No pude detener el rubor propagándose por mis mejillas.
—Bueno, esa es información útil.
—¿Así que eres un amigo de Agustin? —Traté de recordar si las chicas me habían dicho algo útil sobre Peter. Además del hecho de que era rico y atractivo. Ambas cosas eran claramente evidentes a partir de una mirada a su traje hecho a la medida y su cuerpo tonificado.
—Somos amigos. —Peter frunció el ceño—. He invertido en su negocio.
—¿Ese negocio de tecnología que fracasó?
—No dije que fuese una buena inversión. —Peter miró hacia la pista de baile que estaba empezando a llenarse de gente. Agustin y Candela se pusieron en el centro, mirando soñadoramente a los ojos del otro—. Estábamos en la misma fraternidad en la universidad y yo estaba tratando de ayudar.
—Eso fue muy amable. —De alguna manera sentía que debía haber algo más en la historia quePeter no me decía. Por otro lado, en realidad no era de mi incumbencia—. ¿Estás en Florida para la boda o vives aquí?
—Tengo un lugar en los Cayos. Pero mi casa está en Chicago. —Peter señaló a mi copa vacía—. ¿Otro?
—Por favor.
Él nos pidió otra ronda y luego le deslizó al camarero una propina de veinte dólares.
—Candela mencionó que vives en Chicago también.
—Sí. —Esto se estaba empezando a sentir cada vez más como una trampa. No es que estuviera quejándome—. Me mudé allí después de la universidad.
—¿Y eres abogada?
—Sí. Seguro sabes mucho acerca de mí. —Estaba empezando a sentirme cohibida. Me preguntaba exactamente cuánto Candela le había hablado de mi pasado.
—Le pregunté a Candela para obtener información. —Petrno estaba en absoluto avergonzado por su confesión—. Me has intrigado.
—¿Y qué te dijo? —Cande era difícil de predecir. Un día, yo era su mejor amiga y no hacía más que alabarme, y al día siguiente iba a darme lecciones sobre mis caminos egoístas e inmaduros y cómo tenía que organizarme y establecerme. En muchos sentidos, ella era como mi madre.
 —Vieja amiga. Abogada. Inteligente. Disponible .- Los ojos de Peter se apartaron de mi cara mientras respondía.
encontraron con los míos—. Hermosa. Pero ya lo sabía al segundo en que te vi.
Me encogí un poco bajo su intensa mirada. Tenía una forma de decir más con los ojos que lo que decía con sus labios.
—¿Eso es todo?
—Algo acerca de una fea ruptura y un novio de mierda. Sinceramente, dejé de escuchar después de que ella dijera disponible. —peter removió su bebida—. Tu turno. ¿Qué dijo de mí?
—No le pregunté sobre ti. —Traté de no parecer engreída mientras tomaba un sorbo de mi vaso. Estaba menos interesada en emborracharme ahora que tenía un poco de entretenimiento decente.
—Estoy seguro de que eso no la detuvo. cande siempre tiene algo que decir. —Podía oír el teléfono de peter vibrando en la chaqueta de su traje, pero él lo ignoró.
La música comenzó a sonar suavemente en el fondo pero apenas me di cuenta.
—Dijo que eres dueño de tu propio negocio. Dijo también que estabas disponible. —Traté de parecer avergonzada cuando agregué—. Dijo que tendríamos hermosos bebés.
Los ojos de peter se abrieron como platos y me preocupé de haber juzgado mal nuestras bromas. Había ido por el humor irónico, pero que podría muy fácilmente haber salido como patéticamente desesperada. Afortunadamente, peter no tardó en reponerse de su sorpresa y se rió. Tenía una maravillosa risa profunda y cálida.

—No te ofendas, pero espero que no averigüemos si candela tiene razón, en cualquier momento.
—No podría estar más de acuerdo. —Chocamos nuestros vasos en solidaridad.
—Muy bien, señoras y señores. —La ruidosa voz del maestro de ceremonias nos interrumpió antes de que pudiera decir algo más de lo que pudiera arrepentirme—. Vamos a empezar con el baile de parejas. Necesitamos a todas las parejas en la pista de baile.
—Y así comienza —murmuré inconscientemente. No quería ser la chica soltera amargada, pero las bodas tenían ese efecto en mí.
Peter se llevó mi bebida suavemente.
—Estamos siendo convocados.
—¿Qué? —Lo miré estúpidamente durante al menos diez segundos antes de darme cuenta de lo que quería decir—. Oh. ¿Quieres unírteles?
—Quiero que nos unamos a ellos —me corrigió. Él me ofreció su brazo a la manera antigua, y deslicé mi mano vacilante en el hueco de su codo.
—No somos realmente una pareja —le dije mientras nos conducía hasta el centro de la pista de baile.
— Que yo sepa, un par significa dos. Somos dos personas, por lo que somos una pareja. —peter extendió la mano y la tomé después de una breve vacilación. Se me acercó más y puso su brazo alrededor de mi cintura, descansando su mano en mi espalda. Podía sentir su calor a través de la delgada tela de mi vestido.
—Todos saben cómo funciona esto —dijo el maestro de ceremonias cuando subió la música a todo volumen—. Todos empiezan a bailar, y luego voy a empezar a hacer salir a las parejas en base a cuánto tiempo han estado juntos. La pareja que ha estado junta por más tiempo serán los últimos en la pista de baile. ¿Tiene sentido?
—No puedo creer que me estés obligando a participar en esto —susurré al oído de Peter cuando el baile comenzó normalmente intentaba evitar todos los clichés de boda, y este era uno grande. Justo después de la danza del pollo.
Peter fingió no oírme mientras nos guiaba en un círculo lento.
—¿Podrías simplemente relajarte durante un minuto y tratar de disfrutar de la noche?
—Es obvio que no me conoces muy bien. —Tendía a ser herida en todo momento—. Me gusta esta canción, sin embargo.
—Bueno, eso es algo. —peter sonrió débilmente—. ¿Un fan de Sinatra?
—Mi abuelo amaba a Sinatra. Solía cantar esta canción para mí cuando era pequeña. —No sé por qué le dije eso a peter. Era demasiada información personal para compartir con un desconocido.
El maestro de ceremonias volvió a interrumpirnos.
—Si han estado juntos menos de un año, por favor dejen la pista de baile.
Traté de alejarme, pero peter  no me lo permitió.
—Mi abuelo era un tipo Dean Martin1.
—¿Y tú? ¿Qué clase de hombre eres? —Sabía que la música seguía tocando y los bailarines seguían moviéndose a nuestro alrededor, pero nada de eso se había registrado en mí. Estaba completamente enfocada en peter. Nuestros cuerpos se habían desplazado más cerca mientras bailábamos y su cara estaba a pocos centímetros de distancia.
—Esa es una buena pregunta. No estoy seguro de saber la respuesta. —Los ojos de peter se pusieron más oscuros y su sonrisa juguetona se había ido.
—Dos años. Menos de dos años, por favor muévanse de la pista de baile.
Una vez más, peter se mantuvo firme, y me tiró aún más cerca. Algunas de las damas de honor dejado la pista con sus maridos y pude sentir sus ojos observándonos.
—¿Cuánto tiempo tienes la intención de mantenernos aquí?
—Tanto como sea necesario.
—¿Para qué?
Peter no respondió durante un largo tiempo. Sus ojos fijamente en los míos mientras pensaba la respuesta. El maestro de ceremonias alejó más bailarines. Peter se inclinó hasta que sus labios estuvieron a un suspiro de mi oreja.
—Para convencerte de venir a mi habitación esta noche.
Sus palabras fueron tan audaces que fui sorprendida con la guardia baja. Tomé aliento y mi mano se cerró sobre su hombro. Tan sorprendida como estaba de que Juan Pedro Lanzani me hubiese invitado a su cama, me sorprendí aún más cuando dije:
—Vamos.
=====================================================0
hola los capitulo son largos pero es una bonita adaptacion y es zarpada solo tiene 5 capitulos pero son muy largos ...
 2 comentarios y subo otro

CRYSTAL =D




3 comentarios:

  1. aaaaaaa tienes que seguir esta muy buena
    besoooos!!!!! ♥♥♥ :3
    @catalinanahuelh

    ResponderEliminar
  2. omg!!!!!!! mas no la dejes asi

    ResponderEliminar
  3. :0 jsjsjsj por eso me femore tanto en leerlo xd
    Estuvo muy bueno

    ResponderEliminar