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| peter |
Capítulo 3:
Un par de horas después, todavía no habíamos dejado la cama. Pronto la comida iba a estar lista, pero de la única cosa que tenía hambre era de peter y ya lo había tenido. Más de una vez.
―Tenemos que bajar en algún momento ―dije, presionándome contra él. peter seguía desnudo debajo de la delgada manta que puse alrededor de nosotros una vez que habíamos bajado de nuestra unión sexual, me había puesto mi ropa interior precipitadamente y su viejo jersey. A pesar de una estufa que funcionaba perfectamente, el tercer piso de su casa en la montaña era ventoso e incluso su cuerpo caliente no podía alejar el frio―. Tu madre no parece ser una mujer muy paciente.
―Diez minutos más ―dijo peter vagamente. Continuó peinándome el pelo con sus dedos a un ritmo constante. Esa era una acción que nos calmaba a ambos, así que no lo alejé. No era como si estuviese muy emocionada por ver a su familia de nuevo.
―¿Siempre han sido así? ¿Tan… odiosos? ¿O es sólo conmigo? ―No podía mirar a peter porque no quería que viera cuánto me habían molestado las palabras de su madre.
―No, no siempre fueron así. Pero no eres tú. ―La mano de peter dejó mi cabello y lo metió debajo de su cabeza mientras observaba el cielo nocturno en el techo de cristal. Me di vuelta así podía ver las estrellas por encima de nosotros―. Más temprano me preguntaste si tenía otros hermanos de los cuales debía advertirte. Estabas bromeando pero diste justo en el punto.
―¿Tienes otro hermano? ―Me di la vuelta de nuevo, apoyándome en mis codos.
―Tenía otro hermano. ―peter mantuvo sus ojos lejos de mí pero podía ver el dolor enterrado en ellos―. Tenía otro hermano, thiago. Él era mi gemelo.
Mi boca cayó abierta
―¿Tenías un hermano gemelo?
―Obviamente no es algo de lo que me guste hablar. De hecho, creo que nunca se lo dije a nadie. Excepto a ti. ―Me miró intencionadamente―. Como te dije, estás debajo de mi piel.
peter y yo no nos conocíamos exactamente por nuestras confesiones personales así que no lo iba a dejar continuar sin saber la historia completa.
―¿Qué le paso a thiago?
―Lo mataron. ―Los ojos de peter se estaban nublando―. Asesinado, en realidad.
Mi mandíbula cayó de nuevo.
―Santa mierda. ―Sabía que peter nunca había sido tan rico como ahora. Pero había estado en la casa de sus padres, y si bien no era una mansión, era definitivamente una casa de clase media-alta ubicada en un lindo vecindario. La gente que vive en vecindarios bonitos no era usualmente asesinada.
―Él y yo solíamos causar un montón de problemas. thiago tenía un montón de energía y era muy aventurero. Tuve un tiempo difícil manteniéndome junto a él. ―La sonrisa de peter era melancólica y triste―. Estaba este parque cerca de casa donde vivíamos cuando éramos pequeños. thiago y yo solíamos andar en bicicleta por ahí después de la escuela. El día que murió, hacía un calor insoportable y no pudimos dejar pasar la oportunidad de jugar afuera. Habíamos estado ahí un par de horas antes de separarnos. Estaba oscureciendo y lo fui a buscar. Encontré su bicicleta en el aparcamiento pero él se había ido. ―Podría decir que peter no estaba más conmigo; estaba en el pasado, con thiago―. Solamente teníamos diez. Todavía muy jóvenes como para entender la maldad en el mundo, pero no tan pequeños como para no confiar en todo el mundo. Pero por alguna razón, él había dejado el parque, y no se había ido solo.
Tenía tantas preguntas que quería hacer, tantas cosas que quería decir, pero las palabras escapaban de mí. La historia de peter era terrorífica e increíble, hasta ahora. Estábamos tumbados a una pulgada de distancia pero sentía la necesidad de conectar con él, para dejarle saber que estaba allí con él y que no iba a ir a ningún lado. Apoyé la mano en su pecho, justo sobre su corazón, y él contuvo el aliento.
―No lo encontraron enseguida. Lo buscamos por nueve meses. ¿Sabes cuánto tiempo es eso cuando alguien que amas esta perdido? ―La mano de peter cubrió la mía―. Nunca atraparon al hombre que lo mató.
―Lo siento tanto, peter. ―No sé cómo alguien se repone de una tragedia tan grande en su infancia. Perder a mis padres había sido suficientemente duro, pero peter había perdido a su hermano de una forma corporifica.
―La peor parte fue la culpa. Podría haber sido yo fácilmente. ―La voz de peter estaba cargada de emoción cuando me miro parpadeando. Estaba tratando duramente de alejar las lágrimas― Debí haber sido yo, mariana.
―No digas eso. ―Lo tomé de la mano y le di un apretón―. No debería haber sucedido en absoluto.
peter cerró sus ojos y respiró profundamente, dejándolo salir despacio. Cuando los abrió de nuevo, su azul puro había vuelto y estaba de nuevo en el presente.
―Deja de mirarme de esa forma ―dijo él con una sonrisa avergonzada.
―No puedo evitarlo. ―Moví mi cabeza con incredulidad―. Acabamos de tener un momento.
―Así es. Y todavía estas aquí. ―peter besó mi frente.
―Que puedo decir, me gustan los chicos emocionalmente desestabilizados. Con un toque de estar totalmente jodidos.
peter me dio un codazo en el costado y yo chillé.
―Y a mí me gustan las mujeres dañadas. Con solo un toque de locura.
―Creo que eso nos hace encajar perfectamente entonces. ―Me puse de rodillas y me desperecé. La comida ya debería haber empezado.
―Creo que hemos probado eso en más de una ocasión. ―Él agarró el dobladillo del jersey que estaba usando pero yo me escurrí lejos. Reconocí su sonrisa juguetona pero si me rendía ahora, me iba a perder la cena. Y estaba empezando a sentirme hambrienta―. Ese jersey luce un millón de veces mejor en ti.
―No estoy de acuerdo.
―Puede que tengas razón. Luciría incluso mejor tirada en el piso justo ahora. ―peter me atrajo hacia él de nuevo pero esta vez golpeé su mano―. Ow.
―Tenemos que bajar. Tu madre va a clavarme un cuchillo si no aparecemos.
peter gimió.
―Cinco minutos más. Lo prometo. Solo dame cinco minutos más y después podemos hacer frente al pelotón de fusilamiento.
Abrió sus brazos y ladeó su cabeza, haciendo que fuera imposible resistirme a él.
―Bien. Tú ganas. ―Me acurruqué en sus brazos y cerré los ojos. Aquí era a donde pertenecía. Abajo era donde sólo pertenecían los masoquistas. Llegamos con diez minutos de atraso a la comida lo que significaba que ya habían terminado. Jean me lanzo una sola mirada y casi vomita todo lo que acababan de terminar de comer. Yo todavía estaba usando el jersey de peter, por su insistencia, al menos esta vez con los pantalones puestos. Pero nada más. Decidimos cumplir nuestra promesa de usar menos ropa.
―Bien por ustedes que han decidido unírsenos ―dijo claudia, con el rostro a punto de quebrarse por lo mucho que fruncía el entrecejo hacia mí. El padre de peter, juan, le dio a su esposa una mirada mordaz que ella decidió ignorar.
―¿Perdiste tu reloj peter?
peter sacó una silla para mí y me apretó los hombros mientras me sentaba. Era una sensación rara sentarse a comer con la familia de peter usando su jersey y sintiendo mi vaquero frotar sin obstáculos mi área más sensible.
claudia seguía apuñalándome con la mirada, pero esta vez dirigió su ira a peter.
―De todos los días, ¿cómo puedes comportar de esta manera hoy?
―Mamá, no empieces. ―peter alcanzó su vaso de agua y vi que su mano estaba temblando.
---juan martin sacó a los chicos de la escuela para estar aquí. rocio dejó el trabajo para estar aquí. ―claudia movió los hombros cuando martin intentó poner una mano que la calmara en sus ellos―. No me calmaré. No hoy. No creo que sea mucho pedirte que pases el día con tu familia en vez de joderte a una extraña en tu habitación toda la tarde.
―Mamá. Estás fuera de línea. ―peter se paró, derribando su agua en el proceso. Nadie hizo un intento por limpiar el desastre―. mariana no es una extraña. Es la persona más importante en mi vida en este momento y necesito estar hoy con ella. Crees que este día es sólo difícil para ti, pero estás equivocada. No eres la única que lo extraña y se siente culpable por lo que pasó.
Mientras peter se alejaba de la mesa, sus hermanos intercambiaron una mirada. Me sentí totalmente fuera de lugar junto a ellos. claudia dejó la mesa segundos después y martin disgustadamente fue detrás de ella.
―Perdón, ¿qué tiene de especial hoy? ―le pregunté a rocio silenciosamente, esperando que los otros no oyeran.
―Asumo que peter te hablo sobre nuestro hermano, thiago. ―rochi ocultaba lágrimas en sus ojos―. Hoy es el vigésimo quinto aniversario del día en el que desapareció. Decidimos encontrarnos en esta montaña porque nuestra familia solía pasar las vacaciones aquí todos los años. Era uno de los lugares favoritos de thiago.
―Bueno, mierda. ―Eso explicaba mucho. Eso explicaba por qué peter había estado tan nostálgico y dispuesto a compartir conmigo. Eso explicaba por qué su familia entera se había reunido un fin de semana cualquiera en Enero. Y eso también explicaba por qué claudia estaba tan disgustada con mi presencia―. Entonces yo no pertenezco aquí.
―Oh, mariana. No. No dejes que claudia te alcance. ―rochi apretó mi mano―.peter te necesita aquí. Tú eres la única persona en veinticinco años que ha dejado entrar dentro de su vida. Por favor no te vayas.
Estaba en conflicto. Este era claramente un fin de semana importante para la familia, y no necesitaban una extraña rondando, haciendo las cosas incómodas. Pero rochi parecía tan sincera, y peter estaba en el borde. No podía dejarlo.
―Voy a ver si me habla. Discúlpame. ―Me detuve en la cocina y agarré dos vasos y una botella de whisky. Si en alguna ocasión necesitaba estar sin hielo, era esta.
Chequeé el primer piso y no encontré nada. La habitación de peter también estaba desierta, pero la puerta que conducía afuera estaba abierta. Lo encontré apoyado sobre la barandilla, mirando hacia el lado de la montaña.
―No saltes. ―Noté que sus hombros se hundieron con el sonido de mi voz.
―¿Porque me extrañarías mucho? ―Su voz sonaba increíblemente triste.
Apoyé los vasos en la barandilla y abrí la botella de whisky.
―Sí, pero también porque después tendría que beber sola. Y eso es patético.
Vertí dos dedos dentro de cada vaso y le tendí uno a peter. Se rió mientras tomaba el vaso y mi corazón saltó con el sonido de su risa. Verlo tan torturado era una miseria para mí.
―Perdón por el desmadre de abajo. ―El tomó un largo, lento trago.
―Por favor. Eso no fue nada. ―Me incliné contra él hasta que puso su brazo a mi alrededor. Su cuerpo estaba caliente y yo me estaba congelando con su jersey. Me escondí debajo de él y lo mantuve cerca.
―Te olvidaste de mencionar todo sobre el aniversario. Esa no fue una sorpresa placentera.
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―Sí… perdón por eso. No sé porque no te conté esa parte. ―peter presionó sus labios en mi cabeza, justo sobre la línea del cabello. Rozaron ligeramente la descolorida cicatriz que continuaba hasta mi oído, un regalo de max.
―Está bien. Todos tenemos cicatrices que tratamos de ocultar ―dije.
―En efecto. ―Arrastró besos a lo largo de mi cicatriz hasta que sus labios alcanzaron mi oreja―. Tengo algo más que quiero decirte, Lali.
―Estoy escuchando. ―Yo realmente esperaba que no tuviera otro hermano muerto. No creía poder manejar otra revelación tan profunda.
peter fue incluso más profundo.
―Estoy enamorado de ti.
Realmente dejé de respirar. El silencio era ensordecedor. Al menos en Chicago cuando no podías pensar en qué decir, la ciudad te proveía una buena banda sonora de tráfico y gente. En la punta de una montaña, la única cosa que escuchas es tu voz interior, gritándote para que digas algo.
―De todos modos ―dijo peter, tosiendo incómodamente―, solamente pensé que deberías saberlo.
―Me alegra que me lo dijeras. ―Me quería golpear a mí misma en la frente.
―Deberíamos volver adentro. ―El brazo de peter se deslizo fuera y yo estaba abrumada por el frio―. Voy a encender una fogata.
―¡peter, espera! ―Lo detuve en la puerta. De repente, escuché la voz de mi amiga Lana, diciéndome que no tomara excusas. La vieja señora del aeropuerto estaba de vuelta, también, gritándome que no cagara este momento―. Yo también.
Su cabeza se inclinó con incertidumbre y lo alcancé, envolviendo mis brazos alrededor de su cuello y poniéndome de puntillas, así mi cara podía estar al mismo nivel que la suya.
―Estoy enamorada de ti, también.
pete exhaló como si hubiera estado conteniendo el aliento durante días.
―Gracias a Cristo ―dijo con una sonrisa de alivio―. Esta noche se estaba poniendo bastante incómoda.
Me reí y lo besé duramente.
―Encendamos ese fuego.
Encendimos varios fuegos los siguientes días, en la estufa y en la cama. peter parecía determinado a pasar la mínima cantidad de tiempo con su familia. Incluso
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me convenció de intentar esquiar, pero después de fallar por quinta vez, renuncié. Justo unos minutos después de que regresara a casa, peter apareció. Afirmó que las pistas estaban muy congeladas, pero después admitió que me extrañaba. Los dos sabíamos que cuando volviésemos a Chicago tendríamos que reasumir nuestras vidas. peter volvería a ser mi jefe, y nuestra relación volvería a ser un secreto.
En nuestra noche final en Utah, forcé a peter a quedarse abajo con su familia. Ellos seguramente me odiaban, pero a él le querían. Y muy dentro de mí sospechaba que peter les quería también.
Retrocedí hacia el rincón más alejado de la habitación, sosteniendo mi copa de vino y viendo como los lanzani se comportaban de una manera semi-funcional. juan y martin estaban viendo un partido de futbol en la televisión. valentina estaba metida en su teléfono como siempre. William estaba de cuclillas en el suelo jugando a un juego inventado con sus sobrinos. El juego juntaba a monstruosos camiones y Barbies, y mientras observaba a peter hacerle cosquillas a su sobrina, sentí un poco de debilidad en las rodillas. Si todavía no me lo hubiera admitido a mí misma, habría un momento en el que me daría cuenta que estaba locamente enamorada de Juan Pedro Lanzani.
―No es justo, ¿no? ―me ataco rocio, moviendo una botella de vino. Sostuve mi vaso para que lo rellenara.
―¿Qué no es justo?
―Él. ―Ella movió su cabeza hacia peter―. Es inteligente. Divertido. Dirige una ridículamente exitosa compañía. E incluso siendo mi hermano pequeño, tengo que admitir que es atractivo. Y por encima de todo eso, es probablemente el mejor chico que conozco.
Bebí la mitad de mi vaso de vino.
―Cuéntamelo a mí.
rocio sonrió.
―Estás enamorada.
Me congelé mirándola, pero su sonrisa era contagiosa.
―No tenía ni una posibilidad contra el encantador Juan Pedro Lanzani.
rocio miró a peter, luego a su madre. claudia había estado sentada calmadamente en la silla cerca de la ventana, mirando a sus nietos. Al menos, eso
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era lo que había pensado. Pero ahora que miraba de cerca, vi que ella estaba mirando a peter.
―Sé que claudia se comportó terriblemente contigo, y no hay excusa para eso, pero está más dañada de lo que piensan. ―rocio tomó un trago de la botella de vino―. Lo que pasó con thiago casi destruye nuestra familia. Nosotros éramos un desastre, pero mi madre perdió a su hijo. A su pequeño niño. ―Ella me miró formalmente―. Para empeorarlo, ella también tiene a pit. La dúplica exacta del chico que perdió. Un doloroso recuerdo de lo que le arrebataron. Los primeros años, ella a veces lo llamaba thiago. Sólo se le escapaba de la boca. Eso traumatizó a pit, pero casi mata a claudia.
―Eso es horrible. No lo había pensando de esa manera. ―Pobre William. Por los últimos veinticinco años había estado viviendo con la sombra de su hermano muerto colgando sobre él. Incluso me empecé a sentir mal por claudia.
―La pillé mirándolo ―dijo rocio―. Incluso ahora, es como si pudiera seguir viendo a thi sentado al lado de pit.
peter sintió que tenía audiencia y miró hacia arriba, una sonrisa perfecta en su rostro. Le sonreí de vuelta, deseando que estuviéramos solos para así lo tomarlo en mis brazos y quitarle esos años de dolor. De repente sentí que estaba siendo observada también, y cuando miré hacia claudia, ella no me estaba mirando. Me llamó la atención y ligeramente asintió con la cabeza. Para claudia, eso era el equivalente a un gigantesco abrazo de oso.
Me agaché junto a peter y él paso una mano tiernamente por mi mejilla.
―¿Qué pasa con la sonrisa? ―dijo él.
―Creo que tu madre se está volviendo agradable conmigo. ―El frunció una ceja―. Positivo, luces adorable con una Barbie en tu mano.
peter se ruborizó.
―Me estoy poniendo en contacto con mi lado femenino.
―Tío pit. Deja de hablar y ponle este vestido a la Barbie. ―La sobrina de peter, Callie, puso un vestido rosa en la mano de su tío. peter frunció el ceño y la miro inexpresivamente.
―¿Qué está mal?¿Estabas esperando por algo sin mangas? ―No podía no burlarme de él.peter bajó su voz y se inclinó más cerca.
―Soy realmente bueno en la parte de desvestir ―dijo con un guiño―. Este no es exactamente mi fuerte.
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―Hombres. ―Negué con la cabeza a su sobrina y tomé la Barbie y el vestido―. Son de tan incapaces a veces.
Callie se rió y rodó sus ojos hacia él.
―Tú eres incapaz, tío pit ―asintió.
Después de que los chicos se fueran a la cama y los adultos estuvieran hechos, peter me acorraló en la cocina y me hizo pagar por mi broma.
―Volviste a Callie en mi contra ―dijo con una seriedad exagerada―. Eso realmente dolió.
―No tenía idea de que fueras tan sensible. ―Fingí remordimiento―. Prometo nunca volver a molestarte de nuevo por jugar a las Barbies.
―Creo que estás perdiendo el punto ―dijo.
―Solamente me alegro de que nuestra relación sea un secreto en el trabajo. De otra manera habría tomando una foto y la habría enviado a todo el mundo en Gravity. ―Sonreí dulcemente.
―Oh, ¿esta es la manera en que vamos a jugar? ―La sonrisa de peter era pura maldad―. Estoy bastante seguro de que podría tomar algunas fotos incriminatorias tuyas también.
―Buen punto. ―Le tendí la mano―. ¿Tregua?
peter miró mi mano y negó con la cabeza.
―No apretón de manos. Vamos a sellar este trato de una manera mucho más divertida.
Con eso, me agarró y me tiró por encima de su hombro. Después de subir dos tramos de escaleras conmigo colgando sobre él, golpeando su culo, peter estaba sin aliento.
Una vez que mis pies estuvieron en el suelo, me sentí lo suficientemente valiente para continuar mi broma.
―Tal vez necesitas sentarte un poco. Tomar un descanso ―sugerí, mitad bromeando.
―¿Crees que no puedo manejar esto? ―preguntó peter a la defensiva.
―No lo sé. ―Me encogí de hombros―. Si crees que estás listo para eso, demuéstramelo.
Los ojos de peter brillaron y el sonrió.―Desafío aceptado, Mariana Esposito
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hola oliwiss jajaj hi chic@s estoy re feliz a ca les dejo este capitulo
garcias por comentar ale y cata
CRYSTAL =D
XXXXX & OOOOO




