CAPITULO 25:
PETER
Camino a casa, contento de que mi'amá esté trabajando y que puedo estar solo, me encierro
en mi habitación. Al segundo de llegar a casa, me doy cuenta que no es una opción. Mis dos
hermanos están sentados en el sofá de la sala de estar. No he visto a noah en más de un año,
y no esperaba que lo dieran de alta del hospital en Alemania hasta la próxima semana. Se ve
bien, pero cuando se levanta no puedo decir que no es sin dolor.
―¡Oye, hermano! ―digo―. ¿Te dejaron salir antes de tiempo?
―No soporto estar en un hospital, así que hice que me liberaran anticipadamente. Casi no te
reconozco ―dice noah, mirándome de arriba abajo―. Tienes tu buena cuota de moretones,
idiota. ¿Cómo quedó el otro tipo?
―¿Quieres decir los otros cinco chicos?
noah silbó de apreciación y se volvió hacia martin.
―Nuestro hermano pequeño se ha convertido en todo un combativo mientras estuve fuera.
―Dímelo a mí ―murmura martin―. Pregúntale con quién ha estado saliendo.
noah levanta una ceja.
―¿Con quién estás saliendo, peter?
―No es asunto tuyo. martin, ¿dónde están Britt y Paco?
―En la casa de sus padres para la cena. Me levanté y me puse en marcha en cuanto me enteré
que noah estaba volando hoy. Así que, peter... Tengo un texto de Julio hace unos minutos
diciendo que te echaron. ¿Qué pasó con tu trabajo en el club de campo?
―Eso tampoco es asunto tuyo.
―Tú eres nuestro hermano pequeño ―dice noah, avanzando hacia mí como un soldado en
una misión ―todo lo que haces es asunto nuestro.
Lo último que necesito es a mis hermanos dándome una mierda, sobre todo ahora. Empujo a
noah lejos, pero se supone que tiene un corte completamente desagradable con una serie de
puntos de sutura en la pierna por la metralla que se acuñó en el músculo.
―Lárgate ―le digo, pero mis palabras caen en oídos sordos.
noah intenta clavarme a la pared, como lo hacía cuando éramos niños. Soy demasiado rápido
y me deslizo fuera de su alcance, pero no antes de que me coja la camiseta y tire de ella para
que me enfrente a él.
―Tienes un arma, ¿no? ―dice mientras suelta mi camisa.
Mierda. Cogido. martin está ahí en un instante. Se pone de pie al lado de noah y mis dos
hermanos forman una muralla humana que me impide escapar.
―¡Dámela! ―gruñe martin.
noah sacude la cabeza.
―¿Qué coño, peter? ¿Estás metido en cosas de gángsters14?
Oigo la puerta principal abierta y la voz de mi’amá gritar:
―¿Qué está pasando?
Reyes está de pie detrás de ella en uniforme.
noah inmediatamente me bloquea protectoramente.
―¿Usted tiene una orden judicial? ―pregunta.
―Noah ―dice mi'amá en tono de regaño―. No seas grosero. Invité a Cesar a casa para cenar.
―¿Quién demonios es César? ―pide noah.
―Nuestro vecino de al lado ―explico―. Y el casero.
noah me mira a mí, a martin, y luego a mi'amá.
―¿Es una especie de broma?
―Me temo que no ―dice martin.
Mi'amá pone su bolsa de comestibles en la cocina, luego regresa a la sala.
―¿Qué haces en casa tan temprano, peter?
―Me han despedido.
Parpadea unas cuantas veces en estado de shock.
―¿Despedido?
―Ellos no querían que un empleado con contusiones de una lucha les sirviera a sus clientes.
Mi'amá niega con la cabeza con decepción y suspira. Maldita sea, creo que está a punto de
llorar. Me pregunto si es porque el amigable oficial está aquí. Ella se disculpa y sombría se
escapa a la cocina.
Reyes se adelanta y le tiende la mano a noah
.
―Debes ser noah. Tu madre está muy orgullosa de tu servicio. Es bueno conocerte al fin.
Mientras que noah y Reyes se dan la mano, martin me da una palmada en el hombro.
―peter y yo volvemos enseguida ―les dice.
En mi habitación, que solía nuestra habitación, martin se pone todo en el papel de padre.
―Será mejor que no estés metiéndote con drogas ―dice en un susurro ronco para que Reyes
no pueda oírnos.
―No lo estoy.
―¿Por qué te despidieron? No me digas sandeces.
―No fue por pandillero, martin. Yo ya te dije que fui despedido por tener moretones en la cara...
y llegar tarde al trabajo ―agrego.
―¿Por qué llegaste tarde? ―pregunta martin, sin darle tregua a su interrogatorio. Creo que eligió
la profesión equivocada.
―Peterson me dio una detención. Ahora lárgate, hermano. No ando corto de dinero y no estoy
jodiendo con drogas. En serio, martin, deja de joderme la vida. ―Me levanto la camisa y muestro
que estoy escondiendo un cuaderno negro enrollado en mi cintura. Tiro de él―. Yo no tengo un
arma en mi cintura. Tengo esto.
noah, que acaba de aparecer en la habitación, tira el cuaderno de mi mano.
―¿Qué es esto?
―El arma que pensamos que estaba escondiendo en los pantalones ―dice martin―. Es un
cuaderno, Sherlock.
noah abre el cuaderno y empieza a leer la primera página en voz alta.
“Nadie la conoce realmente
Excepto unos pocos elegidos
Sus secretos se mantienen ocultos
Detrás de ese tono bañado por el sol”.
―Dame. ―Le grito mientras trato de agarrar el cuaderno de nuevo. noah se tira fuera de mi
alcance y sigue leyendo.
“Si llego a tocarla
Ella simplemente correrá
Mía siempre y para siempre
Habrá que esperar un día más”.
―Mierda, tío. Eso es profundo. martin, yo he apostado que eras el más ñoño de esta familia, pero
estaba equivocado. peter te gana, sin duda alguna. ―noah termina con el cuaderno y me lo
pasa de vuelta
―¿Quién es la afortunada?
―No importa. Ella piensa que soy escoria.
Noah se ríe.
―Eso significa que le gustas, hermano. Mierda, la primera vez que conocí a Kiara, ella pensó
que yo era un idiota.
―Eras un idiota. ―martin se mete.
―Malditamente cierto ―dice noah, completamente orgulloso de sí mismo―. A las chicas le
gustan los idiotas, al menos así era cuando yo estaba en la escuela secundaria. Somos un reto
para ellas. Kiara era diferente. ―Se ríe pensando en su novia―. Kiara, por otra parte, era mi
reto. No lo hizo más fácil para mí.
Lali no es que fuera fácil para mí, tampoco. Hombre, la vida solía ser tan sencilla, hasta que
me trasladé a Fairfield. Tenía un sólido plan a diez años a prueba de tontos. Ahora que estoy de
vuelta, todos mis planes se han convertido en mierda. Hoy me he visto obligado a hacer una
elección entre la seguridad de mi familia y mi propio futuro. He tenido que tomar el desvío. Mi
familia es lo primero. Ellos siempre son lo primero.
Tuve que tomar la pistola de JC que estaba sobre la mesa. Comprometí mi lealtad a la
sangre después de eso, lo que jode todo. ¿Cuánto tiempo puedo mantener la verdad con mis
hermanos cuando ya están sospechando?
―¡martin! ¡peter! ¡noah! ¡Venid a ayudarme a poner la mesa! ―Nos llama mi'amá.
Mis hermanos casi saltan al escuchar su voz.
―Vamos a hablar de esto más adelante. ―promete martin.
Me lo tomo con calma hasta que cada uno está ocupado en la cocina. Es mi momento para
encontrar un lugar para esconder el arma.
Cuando Reyes entró, maniobré la Glock15 por lo que estaba oculta en mis pantalones cortos.
Nadie me vio coger un cuaderno de mi mochila y enrollarlo. Yo no creí que pudiera llevarlo a
cabo, pero lo hice. Juro que un par de veces pensé que el arma estaba a punto de caerse hacia
abajo, pero por algún milagro se mantuvo hasta que martin salió de la habitación.
Ahora tengo que esconderla para que mis hermanos no la encuentren, y que Paco por
casualidad no se apodere de ella cuando se acerque y la confunda con un juguete. Sin tener
tiempo para pensar, me apresuro a mi armario y empujo la Glock en el bolsillo del único traje
que tengo. Me lo he puesto para bodas, funerales, fiestas de quince y otros pocos. Está en la
parte trasera del armario, así que estoy seguro que está oculto. Camino de vuelta a la cocina y
espero no tener la culpa escrita en mi cara.
―Oye, mamá. ¿Sabías que peter está enamorado de una chica? ―dice noah cuando estamos
comiendo en la mesa de la cocina pequeña. Incluso Reyes todavía está aquí, pero desde que ha
recibido la indicación de que no estamos contentos de verlo, ha estado tranquilo.
―Eso es nuevo para mí ―dice mi'amá. Ella ni siquiera mira en mi dirección, estando
claramente enfadada conmigo por meterme en una pelea y perder mi trabajo.
Me alegro cuando suena el timbre y se interrumpe el silencio.
―¿Esperáis a alguien? ―pregunta martin mientras va hacia la puerta principal.
―No ―dice mi'amá.
Mi prima Elena pisa fuerte en la casa como un tornado. Todo sobre Elena es grande. Ella tiene
el pelo largo, una gran personalidad, y... bueno, digamos que no necesita implantes de silicona.
Elena es muy graciosa, pero es un miedo de latina cuando está enfadada.
―¿Ese hijo de puta está aquí? ―pregunta.
martin se encoge de hombros.
―Y el hijo de puta es...
―Jorge. Tú ya lo sabes, mi marido infiel.
Mi'amá corre al lado de Elena.
―¿Qué pasó?
―Lo encontré en Homestyle Buffet16 con esa vagabunda de Nina Herrera.
―¿Quién es Nina Herrera? ―pregunto.
―Su novia de la escuela secundaria. Yo les sorprendí en el acto.
―¿Los pillaste teniendo relaciones sexuales En Homestyle Buffet? ―Interviene noah, confuso
y tal vez un poco divertido.
―No. ¡Cenaron! ¿Cuándo fue la última vez que mi marido hijo de puta me llevó a cenar, ¿eh?
¿Eh? ¿Eh? ¿Alguien quiere responder a esa pregunta?
Hace un gesto a cada uno de nosotros, luego pone una mueca de desprecio cuando se centra
en Reyes.
―claudia, ¿te das cuenta de que tienes un policía sentado en tu mesa para cenar?
―Soy Cesar ―dice, de pie, presentándose a sí mismo.
Ella mira las esposas aseguradas a su uniforme, a la espera de ser golpeada como un criminal
desprevenido. Teniendo en cuenta que Elena había tenido roces con la ley cuando era más
joven, no confía en los policías más que en el resto de nosotros. Se aleja un paso de César como
si tuviera alguna enfermedad infecciosa.
―Sí, umm... ―Se vuelve a mi'amá y murmura rápida y furiosamente― ¿Qué-putas-haces-conun
poli-en-tu-casa?
Lo dice como si fuera una sola palabra.
La respuesta de mi’amá es:
―Es un amigo.
Elena asiente lentamente mientras su cerebro está procesando la información.
―¿Él es un amigo? ¿Desde cuándo te haces amiga de los policías? Espera, ¡tal vez esto es una
señal! ―Ella pone una gran sonrisa en su cara y se vuelve a Reyes―. Necesito que arreste a mi
marido infiel.
―Aunque me gustaría ayudarle ―dice Reyes―, legalmente no puedo hacer eso.
―¿Quién dijo algo acerca de hacerlo legalmente?
―Ella bromea, ¿verdad? ―le pregunta César a mi’amá, que se encoge de hombros con
vergüenza.
―En realidad no. ―Dejando de lado a Reyes porque no puede ayudar a su causa, Elena se para
cerca del plato de noah y alcanza a tomar un bocado de su taquito―. Me olvidé de darte la
bienvenida, noah. ¿Cómo está tu pierna?
―Tengo que ser honesto Elena ―dice Carlos mientras ella lo besa en la mejilla y deja una gran
marca lápiz labial rojo―. Desde que llegaste, no he sentido ningún dolor. Eres más entretenida
que la televisión, y más eficaz que el Vicodin.
Aleja su atención de noah y se centra en mí. Yo lamento que tome mis mejillas y las apriete
entre sus dedos.
―Amo a los niños lanzani como si fueran míos. ¡Muah!
Ella se acerca. Puedo ver claramente un pelo en su barbilla que necesita arrancarse, y su fuerte
perfume me quema las fosas nasales.
Sus labios comienzan a arrugarse y me estremezco.
―Por favor, no lápiz labial para mí.
―Oh, sabes que me encanta ―responde. Trato de proteger mi cara, pero planta un beso
húmedo en mi mejilla con sus labios gruesos.
―¿Me dejó marca? ―le pregunto a martin.
martin ladea la cabeza hacia un lado, analizando la marca.
―Sí. Ella lo consiguió, hermano.
martin no espera que Elena deje su marca en él. En cambio, veo que abre sus brazos a lo ancho en
un abrazo. Cuando va a darle un beso, la elude y le planta uno en la mejilla.
―Eres astuto ―dice, moviendo su dedo―. Si alguna vez engañas a Brittany, te corto el pito, en
serio.
―Habría que ponerse en fila detrás de Brittany si eso alguna vez ocurre. Escucha, Elena, voy a
llamar a Jorge y ver qué pasa. No está teniendo una aventura.
―¿Hay alguien en casa? ―La voz de Jorge hace eco por toda la casa.
Mi silla raspa el suelo, mientras puedo hacer un movimiento rápido para ayudar a martin a frenar
a Elena para que no se vaya con toda esa mierda encima de Jorge. Cuando Reyes quiere
involucrarse, extiendo una mano para detenerlo.
―Esto es normal ―le digo.
―¿Para quién? ―responde.
―Yo no te pngo los cuernos ―dice Jorge, que parece un lío―. Nina quería hablar con alguien
después de que rompió con su novio, eso es todo. Deja de actuar como una mujer celosa.
―Yo no estoy celosa ―clama Elena, arañando a través de nosotros para llegar a él―. Culero, te
doy una pista. Cuando una ex-novia quiere hablar contigo, ese es el código de “te quiero de
regreso”.
El timbre suena otra vez.
―Voy a abrir ―dice martin. Yo no estoy prestando atención hasta que su voz al mando llega a
través de la casa, diciendo:
―peter, tienes una visita.
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holaa aqui otro capitulo
CRYSTAL =D

chaaaan! quien sera? :))))))) maaaaaaaas!
ResponderEliminarbesitoooos ^.^
pd: x fin encontre tu bloooog :)))
pd2: estuve toda la tarde leyendo la nove esta muy buena :)))) ♥
pd3: seguila jejejejeje :D
ya la segui
EliminarOoohhhmmmassss
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