musica con sentimiento

viernes, 5 de septiembre de 2014

REC...cap21






capitulo 21

  PETER


lali rápidamente cubre su desnudez con sus manos y susurro con voz desesperada: —Es
pablo. ¿Qué está haciendo él aquí?
—No lo sé.
Mi cuerpo está todavía saliendo de la cima y no puedo pensar con claridad. Apenas tengo
tiempo para recuperarme, y se que hay una buena probabilidad de que la evidencia de lo que
acabamos de hacer sea visible. Nada bueno.
Knock. Knock. Knock.
—Me desharé de él.
Recojo su ropa y se la paso. Veo cómo lali se aprieta el sujetador y la camisa al pecho.
—Gracias —susurra.
Corre por delante de mí, pero tomo su mano y suavemente la empujo para que me mire.
—¿Estamos bien? —Sé que es una cosa estúpida de decir, pero no me salen más palabras.
Quisiera decirle más, mucho más, pero no puedo.
—Sí, estamos bien. Sólo… vete.
Se encierra en el pequeño cuarto de baño mientras me aseguro de que mi camisa tape la
evidencia de nuestro encuentro.
—¿Por qué coño has tardado tanto? —pablo pregunta.
Mierda. Piensa en algo rápido.
—He ido a hacer pis. ¿Qué haces aquí? Pensé que no salías a fiestas con los del norte.
—Puede que no salga con ellos, pero tengo negocios con ellos.
Por “negocios” quiere decir drogas.
—Estás loco.
—Y orgulloso de ello.
Se asoma por encima de mi hombro y escanea la casa de la piscina, pero las luces están
apagadas para que no se vea nada.
Cierro la puerta y salgo, con la esperanza de guiar a pablo lejos de lali. Es obvio que ella no
quiere que él sepa lo que ha pasado entre nosotros. Demonios, tal vez niegue que estuvimos
tonteando. O tal vez está tan mal que ni siquiera lo recordará por la mañana. pablo y yo
entramos a la casa principal.
—Este lugar está flojo. Vámonos —dice, abriéndose paso entre la multitud de personas que nos
miran sospechosamente.
—¿Quién invitó a los mojados? —dice Justin Dougan en voz alta mientras nos vamos. Está en
el jardín del frente con un grupo de chicos del equipo de fútbol, y no están sobrios. Todos están
riendo y dando palmadas a Dougan por habernos insultado.
pablo y yo nos detenemos, y nos damos una mirada conocedora, y al unísono volteamos para
hacer frente a Dougan y su tripulación.
—¿Cómo demonios nos has llamado? —pregunta pablo, listo para una pelea.
—Ya me habéis oído —dice Dougan—. Nosotros sólo permitimos a los inmigrantes limpiar
nuestras casas o cortar el césped.
—¿En serio? —dijo pablo—. Porque cuando me follé a tu hermana en su habitación hace dos
semanas, no dijo nada de eso. De hecho, sé de primera mano que ella ama comer burritos
grandes y gordos.
Oh, hombre. Las fosas nasales de Dougan llamean, y sus grupo avanza hacía nosotros.
—Estás muerto, martinez.
—¿De verdad te follaste a su hermana? —murmuro con la boca de lado para que sólo pablo
pueda oírme.
Él sonríe con picardía y asiente con la cabeza.
—Volved a México, donde los animales pertenecen —dice Dougan, luego escupe hacia
nosotros como si fuéramos los animales que nos acusa de ser.
Sin dudarlo, pablo lo embiste. Sin embargo, yo le cubro la espalda, cuando dos de los amigos
de Dougan tiraran de él y comienzan a golpear a pablo con sus puños. No pasa mucho tiempo
antes de que mis propios puños empiecen a volar. Y no se necesita de mucho tiempo para que
una multitud se reúna.
No suelo meterme en peleas, pero cuando lo hago la bestia en mí da rienda suelta a una
venganza. Tal vez Dougan está en lo cierto y yo soy un animal. El instinto de lucha está en mi
sangre de lanzani. Dos chicos me detienen mientras que un tercero patea mi estómago. Ni
siquiera duele… con cada golpe la ira sube a la superficie y me hace más fuerte. Salgo fuera de
su alcance y tiro a dos de ellos hacia abajo, mientras lucho por levantarme y mando a un tipo
lejos de pablo.
Mando a un chico al suelo, golpeándolo hasta que deja de luchar. Luego Dougan y yo
peleamos. Lanza un puñetazo que me golpea directo en la mandíbula. Yo respondo con mi
propio puñetazo que lo tira hacia abajo. Ni siquiera noto las luces azules intermitentes de un
coche de policía hasta que dos agentes me tiran al suelo. Uno pone su rodilla en mi espalda y
me esposa. Echo un vistazo y veo a otros dos policías esposando a pablo.
—Levántate, peter —ordena uno de los oficiales.
¿Eh? Conozco esa voz. Me giro para mirar al oficial. Mierda. Es nada menos que el Oficial
Reyes, mi vecino de al lado y el tipo que ha estado coqueteando con mi’amá.
—Mierda —gimo—
—¿Conoces a este chico? —otro policía le pregunta a Reyes.
—Sí. Y sé que tu a‘ma no va a estar feliz de que te hayas metido en una pelea. —Reyes mira al
suelo justo a mi lado. Hay dos paquetes envueltos en celofán azul tendidos en la hierba—. ¿Qué
es eso? —me pregunta—. ¿Se han caído de tus bolsillos cuando estabas peleando?
—No.
Recoge los paquetes.
—Parece un duro golpe para mí —uno de los policías que sostiene a pablo dice—. ¿Habéis
estado traficando esta noche? —nos pregunta.
pablo sacude la cabeza. —No, señor.
—César, te juro que no es lo mío —le dije.
Echo un vistazo a la multitud y veo a lali, de pie con la mano sobre su boca en estado de
shock. Cuando nuestros ojos se encuentran ella se aparta con disgusto. No me cree.
Por la mirada de Reyes, él tampoco me cree. Deja escapar un suspiro lento y sacude la cabeza
con frustración.
—Está bien. Vosotros dos, a las patrullas. ¡Ahora!
Me dicen que abra las piernas para que Reyes me pueda cachear.
—¿Llevas algún arma, droga o aguja, peter?
—No —le digo.
—¿Estás borracho o drogado? —pregunta, con las manos yendo hacia arriba y abajo palpando
mis piernas.
—No.
—¿Entonces por qué estabas peleando?
Me encojo de hombros. —Sólo lo he hecho, supongo. —Estoy seguro de que le importa una
mierda si el pendejo nos ha llamado mojados y piensa que los mexicanos deben ser ciudadanos
de segunda clase.
—Piensa bien, porque yo soy el que va a tener que llamar a tu madre para explicarle porqué
estas en custodia y sospechoso de estar traficando mierda bastante seria. Prefiero darle una
buena razón por la que pensaste que era una buena idea venir todo el camino hasta el lado
norte de la ciudad para causar problemas.
¿Qué? ¿Reyes también piensa que a los mexicanos pobres sólo se les permite ir al lado norte
para cortar el césped y limpiar casas?
—No he venido aquí para causar problemas —le digo.
—¿En serio? ¿Por qué estás aquí?
—Fue invitado —dice gaston en voz alta—. Por mí.
—¿Y quién diablos eres tú? —Reyes pregunta.
—Yo vivo aquí.
—Déjame ver alguna identificación.
gaston saca su identificación y Reyes la examina. Reyes da una breve carcajada. —Feliz
cumpleaños.
—Gracias.
—Escucha, estoy seguro de que eres consciente de que la edad legal para beber en Illinois es de
veintiuno. Tienes dieciocho años —Reyes dice y sacude su cabeza—. ¿Dónde están tus padres?
—En Las Vegas.
—¿Así que pensaste darte una fiesta de cumpleaños mientras ellos no estaban?
gaston asiente con la cabeza. —Me pareció una buena idea en ese momento.
—Uh-huh. Haz que todos salgan de la casa, ciérrala, y ven a la estación con nosotros para que
podamos llamar a tus padres —dice Reyes.
gaston es un gringo genial por venir aquí y responder por mí.
—No lo metas, Reyes —dije—. Dale al chico un descanso. Es su cumpleaños.
Reyes niega con la cabeza. —Los cumpleaños no son una licencia para violar la ley, peter.
Me lleva a la parte de atrás de una de las patrullas, mientras que a pablo y a gaston los llevan a
otra. Dos oficiales se los llevan mientras Reyes se acerca a Dougan y a sus amigos. Él habla con
ellos por un tiempo, tomando notas durante todo el tiempo. Después de un rato Reyes y su
compañero vuelven a la patrulla donde me encuentro.
Reyes se sube al asiento del conductor y se vuelve hacia mí.
—En realidad la jodiste esta noche.
—Dímelo a mí.
—Escucha, peter. Me preocupo por tu madre. Tú involucrado en una lucha y en el tráfico de
drogas, la va a lastimar.
—Ya te he dicho que la coca no es mía.
—¿Es de tu amigo?
Me encojo de hombros. —No lo sé.
—Este es el trato. Voy a dejar que tú y tus amigos os vayáis esta noche después de llamar a
vuestros padres, porque no he encontrado ninguna droga en tu poder y algunos testigos dicen
que tú y pablo habéis sigo hostigados antes de la pelea. Pero voy a estar vigilándote como un
halcón de mierda de ahora en adelante. Si me entero de que estás traficando o entrando en
más peleas, voy a estar en tu trasero tan rápido que tu cabeza va a voltearse.
Joder, este tipo está calentando su camino en la vida de mi'amá, y ahora va todo paternal
conmigo. He vivido sin padre toda mi vida, y lo he hecho muy bien.
—Tú no eres mi padre ―le recordé.
—Tienes razón. Si lo fuera, te encerraría en el reformatorio toda la noche para darte una
lección.
=============================
 holiss volvi
CRYSTAL =D

1 comentario: