ESCRIBO NOVELAS , CORTOS Y ADAPTACIONES DE LA MEJOR PAREJA QUE ME GUSTO DE CASI ANGELES "LALITER" PORQUE SERE TEENATICA HASTA LA MUERTE...
musica con sentimiento
viernes, 25 de julio de 2014
OR...CAPITULO 1
capitulo 1:
—¿Negocios o placer?
La pregunta me tomó por sorpresa.
—¿Perdón?
La anciana de pie junto a mí en recogida de equipajes repitió su pregunta.
—¿Estás aquí por negocios o por diversión?
—Oh. Por diversión, espero. —Mi propósito real para visitar Utah realmente no encajaba en cualquier categoría.
—¿Visitas a alguien? —Cuando ella me sonrió, me recordó a mi abuela y me alegré de no haber ido con la verdad. Probablemente hubiese estado o bien muy confundida o tenido un derrame cerebral si yo hubiese dicho: En realidad, estoy esperando placer. Montones y montones de placer.
—Estoy aquí para ver a mi novio. —También eso no era verdad. Pero era la forma más segura que se me ocurrió de describir a peter.
Vi mi maleta y me dispuse a agarrarla de la cinta transportadora. Debido a mi aversión extrema a la nieve y el frío, había empacado casi todo mi guardarropa. Mi maleta era muy pesada y me tomó un tirón fuerte bajarla.
—Qué bien. ¿Un fin de semana romántico en la montaña? —Mi nueva mejor amiga me guiñó un ojo. Ella miró mi maleta—. Seguramente empacaste un montón de ropa para un fin de semana romántico.
Mi boca se abrió.
—¿Perdón?
—No hay necesidad de ser tímida. También fui joven. —Al parecer, estaba hablando con Blanche de las “Golden Girls”1—. Mi Harold y yo solíamos tener algunos fines de semana de diversión.
—Eso está bien. —Mi voz salió en un chillido—. ¿Harold es tu esposo?
—Estuvimos juntos cincuenta años antes de su muerte. —Ella asintió sabiamente—. ¿Sabes cuál es mi mayor arrepentimiento?
—No tengo idea. —Esperaba que no fuera a ser una revelación que hiciera sangrar mis oídos.
—Que no nos disfrutamos lo suficiente. Lo hicimos al principio, pero luego tuvimos cuatro hijos y todo cambió. Nuestra vida se hizo tan seria. —Me agaché para ayudarla con su bolsa mucho más ligera—. ¿Este novio tuyo que viniste a ver?
—¿Sí?
—Disfrútalo. Diviértanse. La vida es tan corta. —Cuando ella me miró, sus ojos brillaban con lágrimas no derramadas—. Créeme. Confía en mí. He perdido mi gran amor, pero no es demasiado tarde para ti.
Blanche me había dado mucho que pensar. Me alegraba que mi viaje a la montaña en la estación de esquí tardara casi una hora. Necesitaba reunir mis pensamientos antes de ver a peter. ¿Era mi gran amor? No tenía ni idea. Pero sabía que no estaba dispuesta a dejarlo ir todavía.
—¿Dónde estás quedándote? —El conductor, Roy, preguntó mientras se acercaba a nuestro destino.
—Um, ¿Mountain Home 10? —Vuelvo a comprobar las instrucciones que agustin había enviado a mi teléfono.
—Wow. Debes ser alguien importante si te vas a quedar en el 10. —Roy dejó escapar un silbido—. ¿Conoces al señor lanzani?
—Se podría decir. —Me preguntaba si realmente conocía a peter. Mucho de él todavía era un misterio para mí.
Nuestra camioneta subió más en las montañas. Cuando llegamos a la carretera principal, Roy se detuvo frente a una puerta de hierro y extendió la mano a través de la ventana para teclear un código. La puerta se abrió y seguimos adelante. Después de unos 91 metros, por fin pude ver la casa de montaña de peter.
Estaba escondida en los árboles, pero yo sólo podía ver las tres plantas. Tenía una terraza en los tres niveles, y un techo inclinado que era de cristal puro. Roy detuvo el transbordador.
—Esta es.
—Así es. —Tomé una respiración profunda antes de abrir la puerta del coche. A pesar del viaje en coche de una hora y tres horas de viaje en avión, todavía no sabía lo que iba a decir.
—¿Quieres un poco de ayuda con la bolsa? —Roy ya tenía mi bolsa del maletero. Hizo un gesto hacia las empinadas escaleras que conducen a la casa.
—No, gracias. Ya lo tengo desde aquí.
Me tomé mi tiempo arrastrando mi equipaje por las escaleras, en parte porque mi bolsa era pesada y la subida era empinada, pero también porque estaba haciendo tiempo.
Incluso con mi lento progreso, estaba de pie en la puerta en menos de dos minutos.
Muy despacio, levanté mi mano para llamar, pero la puerta se abrió antes de que pudiera hacer contacto.
—Pensé que eras tú.
La hermana de peter, valen, me miró con los ojos muy abiertos. Le devolví la mirada dudosa, dándome cuenta por primera vez que en realidad podría estar interrumpiendo algo importante. Cuando peter había dicho que iba en un viaje de esquí, había asumido que iba solo, o con amigos. Nunca se me ocurrió que podría ser un viaje familiar.
—Hey, vale. —Sonreí tímidamente.
Ella inclinó la cabeza hacia la izquierda y me miró de arriba abajo.
—peter nunca mencionó que te nos unirías.
—Es un tipo de sorpresa —dije.
Ella asintió, pero todavía parecía sospechosa.
—Está bien. Entra.
Llevé mi bolsa al interior y lo dejé caer al suelo con un golpe fuerte. La entrada a la casa de montaña de peter era más grande que mi apartamento.
—peter no está aquí —dijo valen—. Ha estado esquiando todo el día.
—Oh. Eso está bien. —Miré alrededor buscando algo de inspiración en cuanto a lo que mi próximo movimiento debía ser.
—Su habitación está en el tercer piso. ¿Quieres un poco de ayuda con la bolsa? —valen era una chica pequeña y probablemente pesaba menos de mi maleta, pero me gustó la oferta.
—Gracias, pero puedo manejarlo. —Tomó un poco de tiempo llevarla dos tramos de escaleras, pero valió la pena el esfuerzo.
La habitación de peter era increíble. Estaba escasamente decorada, dominada sobre todo por la cama extra grande en medio de la habitación. Una chimenea elegante a lo largo de una pared prometía noches acogedoras y románticas. Pero la verdadera joya era el tragaluz de vidrio inclinado que revelaba una increíble vista de la montaña. Se sentía como si pudiera ver todo el estado de Utah desde su habitación.
Una de las camisas de peter estaba doblada sobre la cama y la cogí, sosteniéndola en mi cara para poder respirar en el olor de peter. La cama parecía tan suave y acogedora que quería saltar en medio de ella por una larga siesta. Pero yo sabía que aun si era la cama más
cómoda en el mundo, no sería capaz de conciliar el sueño con todos los pensamientos girando en mi cerebro.
—Puedes decirme en un minuto, valen. Ya vuelvo. Sólo quiero cambiarme de esta ropa. —La voz de peter resonó desde abajo. Oí sus pasos golpeando en las escaleras.
—Pero peter… —valen trató inútilmente de llamar la atención de peter, lo más probable para advertirle acerca de mi aparición sorpresa. Era un hombre con una misión, sin embargo, e ignoró su súplica.
Sus pasos desaceleraron al acercarse el rellano del tercer piso. Me quedé congelada a los pies de la cama mientras esperaba a que girara la esquina. Lo hizo a toda prisa, con la cabeza hacia abajo. Como si percibiera mi presencia, su cabeza giró y se detuvo en medio de un paso.
—Mariana. —Mi nombre pasó suavemente sobre sus labios.
—Hey. —Todo ese tiempo pensando en lo que diría cuando lo viera y lo mejor que se me pudo ocurrir fue hey.
—¿Por qué estás aquí? —No era la respuesta que había estado esperando, pero no estaba totalmente sorprendida.
Los ojos de peter eran fríos y distantes. Su pelo oscuro estaba húmedo y rizado en las puntas. Se apoderó de mí el deseo de correr mis dedos a través de él. Con la forma en la que estaba mirándome, no me atreví.
—Tenemos que hablar de lo que pasó. —Entendí por qué peter estaba loco. Me había visto en un bar con mi amigo, gaston, y había pensado equivocadamente que era mi idiota ex-novio max. Había estado legítimamente molesto por este malentendido. Pero yo estaba molesta, también. peter había juzgado mal mi carácter, atacó a mi buen amigo, salió corriendo y dejó la ciudad sin darme la oportunidad de explicar.
Él parecía estar bien con su decisión.
—Realmente no quiero hablar contigo, Mariana.
—Volé tres horas y pasé una hora viajando por la montaña, así que creo que me puedes dar cinco minutos. —Crucé mis brazos sobre mi pecho tenazmente y vi como abría y cerraba su perfecta mandíbula.
—Está bien. —peter se inclinó contra la pared, cruzando sus brazos—. Dame tu mejor golpe.
—¿agustin no te llamó? —El esposo de cande se había sentido tan mal por decirle a peter que estaba con max que prometió llamar y arreglar todo.
—No tengo muy buena recepción aquí. —peter miró su reloj—. ¿Así es realmente cómo quieres pasar tus cinco minutos? ¿Hablando de agustin?
En realidad, esto me hizo sonreír. Se comportaba como un niño, no como el CEO de una empresa de gestión de crisis de famosos.
—El hombre con el que me viste era mi amigo, gaston.
La mejilla de peter tembló pero no dijo nada. Esperé que hiciera un movimiento.
Después de por lo menos un minuto, dejó caer los brazos a los costados y se apartó de la pared.
—agustin dijo que estabas con max.
—Agustin estaba equivocado. —En mi cabeza añadí, así como lo estabas tú—. ¿De verdad crees que me sentaría en un bar con max y le compraría un trago? ¿Después de lo que me hizo? ¿De verdad crees tan poco de mí?
peter abrió la boca, pero no dijo nada. Él no encontraba palabras, pero yo apenas comenzaba.
—Me envió al hospital por dos semanas. He dormido con la luz encendida durante tres meses. Pero, claro, lo llamé y le sugerí que nos reuniéramos. Eso tiene sentido.
—Detente. —Levantó una mano—. Por favor, solo detente.
—¿Detener qué, peter? Dijiste que podía tener cinco minutos. Sólo estoy empezando. —Cuanto más hablaba, más enojada me ponía.
—Lo entiendo. Fui un idiota. —Alejó los brazos de sus costados y dio un paso adelante—. Lo siento, Lali.
—Deberías. —Me obligué a no acercarme a él.
peter hizo aún más difícil para mí estar enojada con él cuando dijo:
—No he dejado de pensar en ti ni por un minuto. Estoy tan contento de que estés aquí.
—Detente. —Era una débil protesta. Ya estaba caminado hacia él.
—¿Crees que puedes encontrar una manera de perdonarme? —La sonrisa juguetona de peter apareció. Ahora sabía que estaba perdida.
—No eres tan encantador como piensas, peter lanzani —dije. Pero era exactamente tan encantador como él pensaba. Tal vez incluso más encantador. peter se acercó y enganchó un dedo en mi cinturón, tirando de mí hacia él.
—Estaba equivocado. Lo admito. Ahora puedes castigarme.
—Oh, confía en mí, tengo la intención de hacerte pagar. —Sonreí al pensar en las diferentes maneras en lo que peter podía hacerme.
Él me miró con sus fríos ojos grises, sus labios a una pulgada de distancia de los míos.
—¿Tienes alguna idea de lo que voy a hacer contigo?
Sentí un delicioso escalofrío correr por mi cuerpo.
—Ni siquiera me importa, hazlo ahora.
peter me agarró por la cintura y me levantó en sus brazos. Rápidamente, él me tiró sobre la cama y se arrastró sobre mí. Podía ver el cielo a través del techo por encima de él y me maravillé de, literalmente, estar en las nubes. peter se presionó sobre mí y su boca cubrió la mía.
Gemí, permitiéndole el acceso, y su lengua se deslizó dentro. La urgencia de su beso fue igualada por las contorsiones de nuestros cuerpos, subiendo y bajando juntos. Había demasiada tela entre nosotros para mi gusto y agarré su camisa. Me separé de sus labios el tiempo suficiente para tirar la camisa por su cabeza y luego continuamos. peter atrapó mi labio entre sus dientes y tiró de él.
—Quiero sentir tus labios sobre mi cuerpo —dijo, y yo estaba feliz de hacerlo.
Mis labios siguieron un camino lento por su cuello y por encima de su clavícula. Lo empujé con fuerza, hasta que rodó sobre su espalda. Las manos de peter se deslizaron dentro de mi suéter, y luego fue tirando de él por encima de mi cabeza. Sentada a horcajadas sobre él, seguí besándolo, lamiendo y chupando mi camino por su pecho. En algún lugar en las proximidades de su ombligo, sentí que ya no estábamos solos.
—¡Dios mío!
peter se levantó, sosteniéndome con él para evitar que me caiga de la cama.
—Madre —dijo él, más molesto que avergonzado.
—No sabía que tenías compañía —dijo ella.
Abracé mis brazos sobre mi pecho y morí un poco por dentro. La madre de peter, claudia, era fácilmente una de las mujeres más desagradables que he conocido nunca. Este encuentro no iba a ayudar.
—¿Recuerdas a mariana ? —peter mantuvo sus brazos alrededor de mí y me acurrucó más cerca de su pecho, girando sólo la cabeza para reconocer claudia.
—Hola —dije.
Ella me miró por debajo de su puntiaguda nariz, tanto en sentido literal como figurado.
Esta vez realmente no la culpaba.
—mariana. Es bueno verte de nuevo. —Ella frunció el ceño—. Sólo vine a decirte que rocio está aquí.
—¿Puedes darnos un minuto, mamá? Iremos en breve.
—Haz lo que tengas que hacer. Preferiblemente, ponte algo de ropa. —Ella realmente sonrió—. Vamos a estar esperándote.
Una vez que claudia se había ido, dejé escapar un gemido horrorizado. peter se rió.
— claudia realmente va a odiarte ahora.
—No. Ayudas. —Di una palmadita en el pecho, luego me arrepentí porque todavía estaba sin camisa y mis hormonas estaban aún corriendo salvajemente.
—Estoy avergonzada.
—No deberías. — pete besó mi hombro desnudo, entonces dejó un rastro de besos hasta mi cuello y sobre mi mandíbula. Cuando sus labios llegaron a mi boca, me dio un beso dulce y dijo—: Tú eres la mejor cosa en mi vida. Y ahora estás a punto de ver por qué.
—¿Quién es Rocio? —Me bajé de peter y cogí mi suéter desechado.
peter se estiró perezosamente.
—Mi hermana.
Me volví hacia él con confusión.
—Pensé que el nombre de tu hermana era valentina.
—Esa es mi hermana menor. rochi es mi hermana mayor. —peter sonrió con cariño—. Ella es la loca, pero en el buen sentido.
—¿Loca buena? —Me preguntaba si él también pensaba que su madre era una buena clase de loca—. ¿Algún otro hermano del que debería saber?
peter me ignoró y sacó algo de ropa limpia de su armario. Me senté en la cama mientras le miraba deslizarse de sus boxers. Tuve que recordarme que se trataba de un deslizamiento no erótico.
—Te gustará rochi. Ella no tiene ningún problema en gritarles a mis padres por su estupidez. Como que me recuerda a ti, en realidad.
—¿Tu hermana loca te recuerda a mí? —Tenía que haber un cumplido enterrado en ese insulto—. Gracias, peter.
—Loca buena, ¿recuerdas? —Él sacó un par de jeans desteñidos y una antigua camiseta de la Universidad de Chicago. Él me dedicó una sonrisa deslumbrante y un guiño—. Dios sabe que me vuelves loco.
—¿Es así? —Fingí estar ofendida. Tomó mi mano y me levantó.
Con sus manos apoyadas en mis caderas, me besó suavemente y susurró
—Me vuelves loco en la cama. —Otro beso—. Y en la ducha… —Un largo beso—. Y en el piso de la cocina…
—Tu madre está esperándonos —dije mientras sus manos se movían sobre mis caderas y comenzaba a acariciar mi culo.
peter hizo una mueca.
—Sip. Pene definitivamente bloqueado.
—Sólo temporalmente. Te lo prometo. —Pinché su costado—. Ahora arriba. No podemos escondernos aquí por siempre.
—Sí. Vamos. —peter caminó por las escaleras y lo seguí a regañadientes. Me gustara o no, su familia me asustaba. Especialmente su madre.
—Creo que es él. —Sólo el sonido de la voz de claudia me dio escalofríos.
—¿pit eres tú? —Esta voz era más joven y más alta de tono. Sólo podía suponer que pertenecía a rocio.
—Hey, rochi. —peter se preparó cuando un estallido de pelo rojo y ropa brillante chocó contra él. Ahogó una carcajada mientras abrazaba a su hermana—. Me alegro de verte, hermana.
—Malditamente cierto. —rocio lo liberó—. Luces bien, hermano pequeño.
—Malditamente cierto. —peter le dio un vistazo una vez más—. ¿Nuevo color de cabello?
—Mamá odia el pelo rojo. No me pude resistir. —Ella le dio un guiño de complicidad y luego sus ojos se abrieron cuando me notó por primera vez—. Así que lo que madre dijo es verdad. ¿Trajiste a casa una puta?
—Jesús, rochi. —La cara de peter se volvió una sombra brillante de color rojo—. Al menos podrías fingir que nuestra familia no son un montón de idiotas.
—Lo siento. —rocio se volvió hacia mí—. Lo siento si te he ofendido. Esto se suponía que era una broma, pero mi hermano no es exactamente conocido por su sentido del humor.
—No estoy ofendida. —En realidad, estaba segura de que claudia había dicho cosas mucho peores sobre mí—. Por lo menos no dijo fea puta.
rochi se echó a reír, una risa profunda venía de su estómago. Era un sonido maravilloso.
—Creo que podría ser un portero —dijo, y se volvió hacia peter—. Es una pena sin embargo. Realmente estaba esperando que resultaras ser gay. Hubieras cabreado tanto a nuestra madre.
—Él siempre podría embarazar a su puta —sugerí—. Eso probablemente la enojaría aun más.
rochi sonrió con una sonrisa malvada.
—Me gusta. Y me gustas. Ven. Vamos a hacer un poco de daño. —Con eso, rocio me agarró del brazo y me llevó a la guarida del diablo.
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hola chicas volvi acabaron mis examenes estoy de vaciones y ademas viene lali al peru para hacer show estoy muy emocionada
mañana subo chicas . creo que voy a empezar a subir diario .
XXXXXXXX&OOOOOOOOOOOOOOOOOO
CRYSTAL =D
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Mmmmasss
ResponderEliminarme gusta jajajajajaja el capittulo ♥
ResponderEliminarchicas mas tardecito talvez suba cuidense
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