musica con sentimiento

viernes, 1 de agosto de 2014

OR...capitulo 4



capitulo 4 :
La familia de peter se fue a la mañana siguiente y disfrutamos unas pocas horas felices hasta que tuvimos que partir al aeropuerto para tomar nuestro vuelo. Era lunes y deberíamos haber estado trabajando pero peter me aseguro que Gravitiy podría sobrevivir sin mi por un día más.
Me consentí con un largo baño después de que peter desapareciera en la oficina de su casa. Él tenía que convocar una conferencia que iba a tomar la mayor parte de la mañana así que intente ocuparme en nada erótico como fuera posible. Después de mi baño, me metí en una fina bata y escaneé la habitación por algo que me mantuviera entretenida.
Sequé mi cabello. Me apliqué algo de maquillaje. Empaqué y reempaqué mi maleta. Incluso intenté leer un libro. Pero nada funcionó. Sabiendo que peter estaba tan cerca hacía imposible concentrarme en algo más.
Caminé de puntillas por el pasillo y presione mi oído en la puerta de su oficina, solo para ver si su llamada había terminado. Cuando toqué la puerta, se abrió y vi a peter paseándose enfrente de un largo escritorio de madera. La voz de otro hombre rugía del altavoz del teléfono.
—Este es tu problema ahora, lanzani. Te escribí un cheque para hacer este tu problema en lugar del mío.
peter se recargo en el escritorio. Podría decir que sus hombros estaban tensos.
—Te puedo asegurar que tomo la responsabilidad de Gravity encima de este problema muy seriamente, pero esto no deja de ser tu problema.
—No jodas conmigo lanzani. Mi compañía esta en la mierda, mis niños me odian y mi esposa es una perra que no ha tocado mi pene en tres años. Si no puedes hacer que este problema se vaya, necesito que me digas ahora así puedo encontrar alguien que pueda arreglar esto.
Quien fuera que le estaba gritando a peter continuó arrojando una perorata de maldiciones e insultos.
peter se volteo lejos de su escritorio, girando como si supiera que yo estaba ahí. Sonrió y puso un dedo en sus labios, haciéndome un gesto para que pasara.
Abrí la puerta tan silenciosamente como fue posible y peter presionó el botón de silencio en el teléfono.
—Dennis Jeffries esta siendo investigado por el gobierno por malversación de fondos de sus clientes —explicó él.
Dennis Jeffries era dueño de las primeras más grandes inversiones de Chicago.
—¿Lo hizo? —pregunté, no era que importara. Nosotros actualmente preferíamos que nuestros clientes fueran culpables. Los inocentes no necesitaban mucho de las crisis de gerencia.
—Por supuesto que lo hizo. —peter activo el teléfono—. Dennis volveré a la ciudad más tarde esta noche. Pienso que deberías venir a la oficina en la mañana así podremos discutir esto en persona.
—¿Estas intentando librarte de mi, hijo? Soy un poderoso hombre y si quiero hablar todo el día, será mejor que escuches. —peter golpeó el silencio de nuevo.
—Únicamente los que ejercen un poder, juegan así —explicó, su mandíbula apretada y sus ojos de tormenta.
Me di cuenta por primera vez que estaba vestido en su atuendo normal, pantalones grises de traje y una camisa rayada de vestir. Este era el Juan Pedro Lanzani que la gente no se atrevería a molestar.
Dennis Jeffries estaba a punto de aprender una lección.
Yo aun estaba llevando la bata y peter llegó más allá de la cinta holgada. Deje que cayera abierta y se deslizara de mis hombros hasta que yacía en un montón a mis pies. Muy lentamente, tomé asiento en su escritorio, separando mis piernas. La respiración de peter se detuvo y dio un paso entre mis piernas. Su mano se deslizo en mi pierna a través de mi muslo a una velocidad rápida hasta que su dedo estuvo dentro de mí y su pulgar estaba presionando mi clítoris.
Me moví contra su mano y dejé escapar un gemido, alegre de que aun el teléfono estaba en silencio. Dennis no había dejado de hablar. peter añadió un segundo dedo a su exploración, y activo el teléfono.
—Dennis, entiendo la urgencia de la cuestión, te lo aseguro. Pero podemos hablar de esto en la mañana cuando este de vuelta en la ciudad.
peter empujó sus dedos y los saco rápidamente, frotando exactamente en el lugar correcto. Mordí mi labio y me abstuve de gimotear mientras Dennis se quejaba. Estaba agonizando por dejarme ir pero me tenía que contener. Decidí que peter necesitaba estar sufriendo tanto como yo así que estiré la mano y desabroche su cinturón tan calladamente como pude. Después deshice el botón de sus pantalones, baje el cierre rápidamente y empuje mi mano dentro.
Lo escuche jadear mientras cerraba mis manos en su dureza. Él regresó el favor pegando su lengua en mi boca, moviéndola dentro y fuera igualando lo que sus manos estaban haciendo abajo. Utilice mi mano libre para explorar sus bolsillos sintiendo la emoción del triunfo cuando sentí el familiar paquete de aluminio en la punta de mis dedos. Todo el tiempo que Dennis continuó su discurso.
Al último, peter tenía suficiente.
—Dennis. Ven a la oficina mañana. No me llames de vuelta hoy o Gravity negará la representación.
Él golpeó el botón que puso fin a la llamada y soltó un gruñido frustrado. No podía decir si era por la llamada o por mí.
—Diría que la llamada salió bien. —Tiré de sus pantalones y ropa interior hacia abajo, frotando su erección.
peter extrajo sus dedos y me jaló al borde del escritorio, me tendí de espalda mientras él ponía el condón en su lugar. Cuando terminó se colocó sobre mí y pude sentir su erección presionando en mi contra. Con sus manos a ambos lados de mi, él dijo:
—Esa fue probablemente mí mejor llamada jamás.
—Suficiente de sexo telefónico. —Separé mis piernas incluso más amplio y me moví en contra suya. No dándole otra opción más que tomarme en ese momento.
Descubrimos que el escritorio tenía la altura perfecta para tener sexo. Mientras peter agarraba mis caderas y se estrellaba dentro de mí, mi columna golpeaba contra el escritorio. Era doloroso, pero muy poco, y me pareció que solamente agregaba placer al empuje de peter. Todos los empujes dentro de mí eran más duros que el anterior, y era lo más rápido que él me había llevado al orgasmo. Mientras mi cuerpo apretaba violentamente y se liberaba, peter continuó conduciéndose dentro de mí. Después de sólo unos pocos aplastamientos contra el escritorio, se dejó perder con un gruñido final.
Satisfecho, me besó duro en los labios.
—Necesitamos hacer del tener sexo en la oficina una situación más regular.
—Concuerdo. —Había sido un poco rudo, si, pero también había estado grandiosamente bien. Si, el duradero sexo tierno fue maravilloso, pero algunas veces una chica sólo necesitaba un rapidito.
peter me ayudó a levantarme y jalé la bata a mí alrededor, haciendo el mejor esfuerzo por ocultar la punzada de dolor que sentía en mi espalda.
—De acuerdo a las noticias, había una gran tormenta dirigiéndose hacia aquí. Llamé y nos dieron un vuelo más temprano. Necesitamos dirigirnos al aeropuerto más o menos en una hora.
—Supongo que debo de vestirme. —Hice un gesto a la bata—. A menos que pienses que esto es considerado apropiado para llevar en un vuelo.
—Ciertamente haría los registros del TSA2 más interesantes. —peter me siguió a la habitación.
Se ocupó empacando su maleta mientras yo me vestía lentamente. Mi espalda estaba realmente magullada. Tenía mi ropa interior y mi sostén en su lugar cuando peter me escucho hacer una mueca de dolor mientras intentaba ponerme unos jeans.
—¿Qué pasa? —pregunto, localizando el rojo en mi espalda—. Mierda, Mariana. ¿Por qué no dijiste nada?
—No es gran cosa. —Intenté encogerme lejos pero eso únicamente me hizo hacer una mueca de dolor otra vez—. Honestamente. A penas lo sentí en el momento.
peter vino para obtener una mirada de cerca. Sus manos se movieron encima del largo de mi espalda trabajando una poderosa curación en el proceso.
—Ya estas empezando a tener moretones —dijo, muy suavemente.
—Me avergüenzo fácilmente. Honestamente, estoy bien. Lo prometo. —Para probar el punto, me puse un botón azul claro abajo y rápidamente trabaje los botones.
—Lali —dijo peter, tomando mis manos—. Tienes que decirme si te lastimo. No quiero ser ese chico.
—Te conozco. Y no lo eres. —Levante nuestras manos entrelazadas y besé cada nudillo—. Disfrute cada minuto de nuestra actividad en el escritorio. Lo juro. Administración para la Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos (TSA por sus siglas en inglés).
peter no se veía convencido pero me dejó terminar de vestirme. No fue hasta que estábamos en el camino al aeropuerto que él lo trajo de nuevo a colación.
—¿Cómo te estás sintiendo? —Él posó sus ojos lejos del sinuoso camino por un segundo.
—Cansada. —Fingí un bostezo—. Este maníaco del sexo salvaje no me había dejado una noche completa de sueño el fin de semana.
—En serio, La. ¿Cómo está tu espalda? —peter estaba tomando mi mano y pasaba su pulgar sobre mis nudillos.
No podía creer el efecto que un toque en mi mano podía tener en el resto de mi cuerpo.
—peter, por favor, déjalo pasar. No quiero pelear contigo por esto.
—No estamos peleando. Sólo quiero asegurarme de que estas siendo honesta conmigo. —peter piso el acelerador mientras salía a la carretera—. Claramente te lastime, así que podrías parar de negarlo.
Tomé mi mano de vuelta.
—peter, lo que tu viste no fue nada. He sido lastimada mucho peor que eso.
Tan pronto como las palabras salieron de mi boca quería tomarlas de vuelta. Era absolutamente la cosa equivocada para decir. Sólo había traído a la superficie la única cosa que sacaba de sus casillas a peter.
—Ese hijo de perra —dijo sabiendo que yo había estado hablando de max. Podía escucharlo rechinar los dientes y apretar el volante tan fuerte que sus nudillos estaban blancos.
—Eso no es lo que quise decir. —Excepto que lo era—. Sólo estaba tratando de señalar que lo que le pasó a mi espalda era un acto consensuado. Podría haber dicho que te detuvieras si realmente lo hubiera querido, y sé que tú lo habrías hecho. Pero no quería que pararas.
peter se negaba a mirarme. Él seguía pensado acerca de las diferentes maneras en que iba a vengarse de max si lo conocía.
Desabroché mi cinturón de seguridad y me acerqué más él. Tenía a horcajadas la palanca de cambios, pero no me importó. Coloqué una mano en el muslo de peter y lo bese en la mejilla.
—Sé que nunca me lastimarías intencionalmente, peter. Y te amo por eso.
34
Apoyé mi cabeza en su hombro y esperé para que él respondiera. Después de una breve vacilación, dejó salir un suspiro y envolvió su brazo alrededor de mí, besando la cima de mi cabeza.
—Te amo por muchas razones, Lali.
Llegamos al aeropuerto con buen tiempo y para el momento que abordamos el avión, nuestra tensa conversación estaba olvidada. También descubrí porque peter volaba en la clase de negocios.
—No soy un snob —insistió mientras bromeé acerca de nuestra mejora. Espero por mí para que tomara el asiento de la ventana—. Sólo no me gusta volar.
—Pero vuelas todo el tiempo. —Sacudí mi cabeza en admiración. Su nueva expuesta vulnerabilidad únicamente lo hacía más atractivo.
—Eso no es lo que quise decir. —Miró alrededor nerviosamente—. Hay pocas personas en la clase de negocios y por lo tanto pocas personas me ven tener un ataque de pánico.
—Estas bromeando, ¿verdad? —Pero una mirada a su rostro dijo que él estaba siendo serio—. No puedo creer que seas un volador nervioso. Esto es tan fascinante.
—Bueno, estoy contento de que puedo divertirte. —El rostro de peter se volvió muy sombrío y en realidad lucia ligeramente enfermo.
Tanto como quería seguir bromeando, su evidente malestar estrujó mi corazón. Tome su mano y besé su mejilla.
—Supongo que tengo que agregar esto a la lista.
—¿Qué lista?
—La lista de sorpresas y hechos adorables sobre peter lanzani. Creo irá encima de tu fobia al color naranja y debajo de tu inhabilidad para vestir una muñeca Barbie. —Esta vez besé sus labios y luego recosté mi cabeza en su hombro.
—No tengo fobia al color naranja. Sólo no me gusta. —peter apoyó su cabeza contra la mía y suspiró con satisfacción—. Creo que no me importaría volar si siempre fuera así.
Cambió de opinión muy rápidamente una vez que el avión despegó. Sentí su respiración atrapada en su garganta mientras las ruedas dejaron la pista. No fue hasta que estábamos en las nubes que empezó a respirar regularmente. Él finalmente se estableció un poco una vez que alcanzamos la altitud de crucero y empezó a trabajar furiosamente en su laptop. Estaba completamente exhausta y
35
dormité a su lado la mayoría del vuelo. Ocasionalmente, abriría mis ojos y lo atrapaba mirándome. Él sonreía y frotaba mi pierna y me volvía a dormir.
—Lo hicimos —dije, estirándome adormilada mientras el avión preparaba su aterrizaje—. ¿Tuviste un buen vuelo?
—Entretenido. —peter alisó mi cabello de dormir—. Te preguntaría lo mismo, pero basado en cuan alto estabas roncando diría que fue un próspero vuelo para ti.
—No ronco. —Le saqué la lengua.
—Sr. lanzani —la auxiliar de vuelo nos interrumpió—. Espero que haya tenido un vuelo agradable.
—Estuvo bien, Courtney. —peter tomó los abrigos que ella le tendió—. Gracias.
Ella le sonrió y luego me disparó una mirada irritada antes de alejarse. Me desagradó inmediatamente, con su cabello perfecto y falsa sonrisa.
—¿Courtney? ¿Nombre de pila con la azafata?
—¿Sólo porque ella es una azafata no debería saber su nombre? —peter sacudió su cabeza. Se levantó y espero por mí para caminar al pasillo—. Eso es bastante snob de tu parte, Mariana.
Reí.
—Por favor. No eres tan ajeno.
Me miró sin comprender.
—Ella absolutamente quería follar. Probablemente contra la pared del pequeño baño del avión. —Me dirigí por el pasillo, deteniéndome cuando el hombre en frente de mi anudo el lazo de su zapato. Para el registro, reconozco que estaba un poco loca. Pero peter dijo que le gustaba un poco loca.
peter mofándose:
—No seas vulgar, lali. Los celos no son un rasgo atractivo.
—¿Estás diciendo que no soy atractiva? —Tuve luchar para ocultar una sonrisa. El atasco del tráfico había sido despajado y yo continúe moviéndome lejos de peter. Él me alcanzó en la puerta.
—¿Qué pasó? —peter me jaló al lado y corrió una mano a través de su cabello—. ¿Estás seriamente enojada conmigo ahora mismo?
No podía mantener la sonrisa lejos por más tiempo.
—Ni siquiera un poco. Pero amo jugar contigo.
36
—Cristo, lali. Eso no fue divertido. —Los ojos de peter brillaron y ya no encontré lo que había hecho para estar en absoluto divertida.
—Lo siento, peter. Estaba molestando. Te encontrabas tan tenso después del vuelo. —Me acerqué a él y lo miré inocentemente—. Debería ser castigada por esto.
—Oh, no, no debes. —peter intentó dar un paso lejos pero ya tenía mis brazos alrededor de él—. Esto no está funcionando.
—¿No lo está? —Presioné mi cuerpo contra el suyo y deslicé una mano entre nosotros hasta que estaba agarrando su entrepierna—. Seguro que se siente como que está funcionando.
—Joder. Bien, pero no aquí. —peter sonrió de mala gana—. Vamos a casa.
—Sí —coincidí, amando el sonido de esa palabra de sus labios—. Casa.
=====================
hola chicas a qui les dejo el capitulo los leemos mas tarde o tl vez mañana
CRYSTAL=D

No hay comentarios:

Publicar un comentario